Cada reloj Argen se ensambla en Argentina siguiendo un proceso definido, pensado para acompañar la naturaleza del reloj mecánico y respetar los tiempos que este exige.
El ensamblaje local nos permite trabajar en series acotadas y mantener un control directo sobre cada etapa del proceso. Desde la preparación del movimiento hasta el cierre final de la caja, cada paso se realiza con atención y criterio, buscando coherencia entre diseño, ejecución y resultado.
En el interior de los relojes Argen laten calibres mecánicos de origen japonés y suizo, seleccionados por su trayectoria, fiabilidad y afinidad con nuestra forma de trabajar. La elección del movimiento es parte fundamental de la pieza, y acompaña una concepción orientada a la durabilidad y al uso cotidiano.
Antes de considerarse terminado, cada reloj atraviesa un control individual. Este momento final asegura que la pieza cumpla con los estándares definidos por la marca y represente fielmente la identidad de Argen Watches.
Ensamblar en Argentina es, para nosotros, una forma de mantener cercanía con el proceso, claridad en las decisiones y continuidad en el desarrollo de la marca. Un método de trabajo que prioriza el tiempo, el cuidado y una visión propia de la relojería mecánica.